En febrero de 2007 volví a visitar la casa de Pablo Neruda allí en los faldeos del cerro San Cristobal: La Chascona es el nombre que el pantagruélico escritor le dio a su casa en Santiago ubicada a los pies del cerro . Se ubica en la calle Fernando Márquez de la Plata 0192 en el sector de Providencia en Santiago de Chile. Es singular su origen, pues Neruda comenzó a construirla en 1953, en una ladera del cerro. Es una casa creada por el arquitecto español refugiado en Chile, Germán Rodríguez Arias y sólo fue en sus comienzos un edificio junto a una cascada. El dormitorio, en los altos, tenía una ventana sobre el cerro y la cascada, cuyas aguas, caían estrepitosa y alegremente, formando un arroyuelo que corría bajo la casa; hoy ese bello espectáculo no es posible visualizarlo; el dormitorio, sencillo y pequeño, se halla encima de un living con otro ventanal, existe una chimenea, sillones confortables, alfombras de cuero de vaca y un pequeño bar, en el hueco de la escalera que une los dos pisos, decorado con una colección de copas de colores, postales siúticas o cursi de principios de siglo y una torre de botellones antiguos, regalo de ese otro gran escritor argentino Oliverio Girondo, el del Espantapájaros...Luego se viaja hacia el living y desde ahí se baja a un patio de fisonomía colonial, que da hacia el comedor, hay otras dependencias y el cuarto de huéspedes; luego, bajando otra escalera, nos encontramos en la sinuosa callecita Márquez de la Plata. El comedor, refinadamente sencillo, decorado con naturalezas muertas y cuadros del pintor chileno Nemesio Antúnez, tiene dos mesas, una, redonda; la otra, alargada que corresponden a la parte más espaciosa y a la más estrecha del cuarto.Al fondo, un pasaje secreto, una subida en escalera de caracol...Luego, se asciende por los senderos al aire libre, de ahí la fotografía, pues no se puede atrapar imagen alguna del interior de la casa, ya que está inverosímilmente prohibido, algo que el poeta detestaba, por lo demás...a cuya vera hay jardines y estanques en que abundan en flores resplandecientes, peces de colores y grandes jaulas con loros, dominando esta primera construcción, llegamos a un bar de madera rústica semidescubierto, adornada con un abanico de más postales cursis, un retrato de Walt Whitman y un cartelón político de hace años, muy gracioso, con la figura de un chileno candidato a diputado, famoso por un sombrero de alas anchas y su flor en el ojal. Allí hay un viejo carrito marinero, una caja de música antigua, con sus rollos de valses y canciones melancólicas, y junto al bar queda el estudio del poeta: su mesa de trabajo, libros, fotografías, chimenea y un caballo de mimbre en un rincón. Una pasarela nos conduce al estudio de Matilde, donde hay un piano y otros instrumentos de música. Así es esa casa mágica, sencilla y naturalmente poética; pero siempre hay un detalle, el gran detalle es la actual administarción donde todo para ellos es negocio y marketing. Si alguien quiere leer e informarse del poeta acceda a http://www.soypoeta.es/especiales/sudamerica/040106-chascona.htm ; y si quiere conocer obra y vida del laureado poeta visita el sitio http://www.neruda.uchile.cl/links.html
martes, 1 de enero de 2008
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